[Tres Minutos de Silencio en el Metro]

29-06-07

Agarras el dinero, te despides, sales, caminas, tomas el metro, te llaman por teléfono, no contestas, llegas diez minutos tarde, das una explicación barata sumada con sonrisa, se abrazan, toman el siguiente metro, charlan un rato, rien, piensan y hacen un silencio de 3 minutos, se bajan en pedro de valdivia, salen, miran la noche, se preguntan a donde van, deciden a donde ir, caminan, pagan la entrada, entran, ven las luces, escuchan la música, se compran un trago, se toman el trago, se escucha el mismo tema de la primera vez, uno de los dos invita a bailar al otro, el otro acepta, sonrojado, feliz, van a la pista, bailan, alguien susurra algo al otro, bailan, alguien abraza a otro alguien, bailan, alguien roba un beso.

26-06-07


Mi intención no es llenar el log de música que se encuentre
en todos lados o que todos tengan, o de esa que esta llena de
blogs alternativos, para que, ya dare una lista de blogs increibles
que se dedican a subir música descente, lo que si hare sera subir
cosas raras, copilados extraños e incoerentes, singles, canciones
importantes y bandas sonoras de películas no muy bien vistas,
o mismos discos, pero solo los importantes, así que como primera
entrega, les dejo el single de Radiohead, Paranoid Android,

haciendo mención a que esa fue la primera canción que escuche
de RadioH en mi infancia, me transformo la mente este video
(y a quien no).
Nada mas que decir, un discaso!, no esta demas tenerlo por ahí.

De la nada misma con demases cosas

25-06-07

Noventa y cuatro temas entran en el pendrive, rayado de tanto uso, con audífonos nuevos cada 2 meses, encargados personalmente por la suerte y el dinero del momento, momento que depende mas que nada del día, de la situación, de lo que escuchaste al levantarte, de lo que te escribieron anoche y terminaste por leer a los 7,5 segundos que demora en ir esas palabras hasta tu pantalla, de lo que le dijiste antes de colgar, y cuando volviste a llamar, del tono de voz al decir que todo ocurre constantemente como debe (o debería) ser y te sonríes por dentro al ver la cara de curiosidad cuando vuelven a insistir –“va enserio lo que me dices?”, se vuelve lo destacado del día, del momento, de la situación, del recuerdo en el escritorio, del disco a medio escuchar, de lo que te produjo encontrarte esa foto en la billetera, del tazón de moca con espuma de leche y chispas de chocolate blanco, de esos sesenta y dos mensajes recibidos, leídos, guardados, archivados, de los acordes bulímicamente melancólicos que van acuerdo con el día, el momento y la situación (según como yo le digo, “adoc a ciertas circunstancias y ciento por ciento adaptable).