I
Para empezar a hablar de mi mismo
Primero que todo no tendría de donde empezar
No sabría decirles que no tengo una rutina
Sino que más bien mis días están compuestos por pequeñas acciones rutinarias independientes una de otra
Además, independiente a que existan estas pequeñas acciones rutinarias
Existen también las distintas personas que me componen, personas, acciones, rutina, no rutina, universidad, intentos de trabajo, intentos de relaciones, libros a la mitad, salidas, clubes, fiestas, flyers, compañeros de lunes a viernes, amigos los sábados, extraños los domingos, días libres, días ocupado, la interminable lista de cosas por hacer que tengo pegada en mi escritorio, mi propia visión de las cosas de la vida, mi asco por muchas personas imbéciles con las que trato a diario, o mi adoración y culto con respecto a otras con las que no trato siempre, las relaciones a distancia y lo que pienso de ellas, o lo que pienso de muchas cosas, mis múltiples intento de… como decirlo, no, mejor no decirlo, no sabría decirles nada de aquello, no sabría por donde empezar, no sabría si primero hablarles de mis planes a futuro o de mis acciones pasadas que me llevaron a ser lo que soy hoy
que no es mucho por lo demás….
Un tipo aburrido, lateado de la nada, quejándose de lleno como dice mi madre
Tampoco consideraría empezar con la extraña pseudos relación que tengo con mi padre
Quizás parta por el final… de la semana claro
II
Viernes:
Fin de la puta semana, por lo general mi hermosísima y muy bien organizada universidad se encarga de darme un horario excelente, muy deglutible y saludable para cualquier adicto a los altos horarios con extrajornada, es decir, 6 de la tarde, te desocupas, invierno esta lloviendo y el agradable laboratorio con su mala calefacción no hace mas que recordarte que afuera esta mas frío aun, que el viaje a casa es largo, que para que ir a tomar cerveza si no es verano, quieres irte luego a tu casa, pero no puedes puesto que quedaste en ayudar a alguna malagradecida compañera que se encargo de encajarte sus 19 años de ignorancia de una manera tan sutil que accediste a enseñarle en la biblioteca, en una hora, lo que no pudo aprender durante todo un semestre, “ya se acercan las pruebas”, dice ella, “supongo que un favor siempre se me puedo devolver”, piensas tú.
Continuando con nuestro agradable día, llegas a tu casa, te hechas, 3 mensajes en el celular, uno es de la compañía, recordándote la súper promoción del mes, el segundo es de tu mejor amiga, dice que tienes que acompañarla a tal lugar el lunes, “una mierda, pero hay que hacerlo” piensas, el tercero simplemente lo dejas para leerlo después.
Una rápida incursión a la cocina y ya estas en el computador, comiendo chocapic o pan con queso, queda a gusto del día, iniciando sesión, abriendo el blog, buscando que poner en Windows_media, alguna cancioncilla de fondo, gran clásico o rareza exclusiva, escoges los kaisers, tan de moda hoy en día, te parece chistoso que hasta hace 2 años solo tu los conocieras y ahora ese tipo que tienes bloqueado tenga el tema de nick.
Le robas el celular a tu viejo, y llamas a esa persona… 14 minutos y ni notas la sonrisa en tu rostro… Después de un día así una sonrisa no viene nada de mal.